Juan 1: 14

by Patricia Valley

¿Esperar?

Eso es un verbo terrible.

¿Callar?

Eso es un verbo inexplicable

¿Mentir?

Ese es un verbo sin cabida ni lógica

¿Asentir?

Ese verbo no me gusta

¿Amar?

Eso no es un verbo.

Es el infinitivo de todas las formas verbales, carnales, creativas, personales, mundanas, estratosféricas, divinas, completas, con sentido único, inigualable, absoluto, limpio y existe en primera, segunda y tercera persona del singular, del plural, del presente, del pasado, del pretérito imperfecto, del pluscuamperfecto y nunca del condicional.

¿Vivir?

Es un verbo que la gente no sabe poner en práctica y de fácil pronunciación.

¿Beber?

Es un verbo de acción que más vale no se prolongue en el tiempo si no es agua

¿Ver?

Es algo al alcance de casi todo el mundo

¿Mirar?

Sucede como con el verbo vivir

¿Escuchar?

Es un verbo, a veces, terriblemente coñazo

¿Oír?

Sucede como con el primer verbo de todos

¿Escuchar música?

Es un verbo que debería inventarse

¿Comprar?

Es como el verbo- aún no descrito- follar: con uno vacías los cojones, y con otro los cajones para meter más cosas que se te olvidarán una vez dentro.

¿Comer?

Es mejor si lo haces cinco veces al días y en pequeñas cantidades

¿Bailar?

Yo no bailar con desconocidos

¿Besar?

Es parecido al vino; con los años mejora y hay besos: dulces, semidulces, de aguja, secos y picados.

¿Oler?

Es un verbo putada, hasta que no se diseñe el perfume personal y unitario.

¿Hablar?

Es un verbo que debería sustituirse más a menudo por el décimo verbo de la lista.

Advertisements